¿Qué protocolo de limpieza debe seguirse en el transporte público?

USO te explica las instrucciones que recoge el protocolo de limpieza y desinfección para el transporte público de viajeros por carretera

La Dirección General de Transporte Terrestre y la Dirección General de Salud Pública han publicado un protocolo de limpieza y desinfección para el transporte público de viajeros por carretera.

En primer lugar, respecto del personal que realice los trabajos de limpieza, recuerdan que se deben cumplir las medidas de precaución y mitigación del riesgo que establezcan los productos desinfectantes utilizados y que marque el Servicio de Prevención conforme al Procedimiento de Actuación y a la evaluación de riesgo de contagio.

Los operadores de servicios de transporte de viajeros quedan obligados a realizar al menos una limpieza y desinfección diaria de todos los vehículos que hayan prestado servicio o lo vayan a prestar al día siguiente.

Recomendaciones para la limpieza de vehículos de transporte público

Para las medidas de limpieza extraordinarias para los vehículos, se establecen las siguientes recomendaciones:

  • Con carácter general, la frecuencia de limpieza y desinfección mínima debe establecerse en la finalización de las jornadas de utilización de los vehículos, como mínimo cada 24 horas. Para conseguir una correcta desinfección, el vehículo debe estar limpio.
  • Se llevarán a cabo limpiezas especiales en caso de servicios considerados de riesgo.
  • Se dispondrá de los medios adecuados como recipientes o bolsas desechables para la correcta eliminación de los residuos.
  • Cada empresa llevará a cabo una limpieza y desinfección de las zonas del puesto de conducción en función de su organización. Para los casos donde no es posible la limpieza y desinfección entre turnos, los conductores dispondrán de los medios necesarios para poder eliminar los desechos y limpiar y desinfectar las superficies, antes de abandonar su puesto de trabajo.
  • Se recomienda que siempre que sea posible se asigne un número reducido de empleados a cada autobús de manera que si se da un contagio sea más fácil controlar.
  • Antes del comienzo de las acciones de limpieza se debe realizar el aspirado o barrido del interior del vehículo, siempre desde el interior del autobús a la zona de la puerta de entrada.
  • En la limpieza y desinfección del puesto de conducción, se deben aplicar detergentes, limpiadores para que las superficies estén limpias y, posteriormente, aplicar solución desinfectante en la cabina de conducción. Se procederá a la aplicación de solución desinfectante a los distintos elementos y superficies susceptibles de contacto más frecuente: pupitre y dispositivos de conducción, salpicadero, exterior de armarios auxiliares, parasol, mandos de accionamiento de puertas, puesto de cobro y canceladoras, y el sistema de comunicación.
  • Para la limpieza y desinfección del recinto de viajeros es necesario aplicar detergentes, limpiadores para que las superficies estén limpias y, posteriormente, aplicación de solución desinfectante en el recinto de viajeros, prestando especial atención a las zonas y superficies de contacto más frecuente por los viajeros, tales como paramentos verticales y barras de sujeción, asideros y agarraderas, reposabrazos, mandos de accionamiento de puertas, marcos perimetrales de las puertas y de las ventanas, los mecanismos de cierre y apertura de los cinturones de seguridad y los cinturones de seguridad siempre en función del tipo de material de que se trate.
  • La limpieza y desinfección de los cinturones de seguridad debe realizarse con consideración de que ciertos productos podrían ser agresivos y deteriorar estos elementos generando pérdida de su capacidad de resistencia.
  • Se procederá al fregado del suelo con agua y jabón o con solución desinfectante. El fregado del habitáculo interior se realizará siempre desde el interior del autobús a la zona de la puerta de entrada. En esta etapa del proceso no se puede tocar ningún elemento del autobús previamente desinfectado, ya que esto provocaría una potencial contaminación del elemento previamente descontaminado.

Limpieza de estaciones

En cuanto a las estaciones, marcan como obligatoria una limpieza y desinfección diaria intensificando la limpieza de las zonas de uso común, como aseos, zonas de espera y descanso, taquillas, máquinas autoventa, vestuarios y cafeterías.

También se deben limpiar y desinfectar elementos del mobiliario de uso manual y dejando, en su caso, de realizarse otras labores de limpieza prescindibles o reduciendo la frecuencia de limpieza de zonas no críticas.

Trastornos en la salud laboral

La carga de trabajo extra que puede producir estas medidas de limpieza y desinfección  provoca perjuicios para la salud de las personas trabajadoras. Los trastornos musculoesqueléticos se agravan por las situaciones donde se actualiza el estrés laboral y se generan escenarios de ansiedad.

Desde USO hemos manifestado desde el principio de la pandemia que esta sobrecarga de trabajo conllevaría diversos trastornos en la salud laboral de los trabajadores, máxime cuando no se están incorporando las personas incluidas en los ERTE. La excesiva carga de trabajo es un riesgo que produce peligrosidad de la actividad, por sí misma.

Cada empresa deberá de articular su propio procedimiento de actuación frente al contagio si bien venimos observando que, ante la falta de personal, no se cumplen éstos. Si en las estaciones se ha procurado que se mantenga la distancia de seguridad inutilizando asientos en las zonas de espera, en los vehículos no da tiempo material para limpiar y desinfectar las zonas ocupadas por los viajeros en trayectos de corta distancia o regionales y donde, además, no se cumple la distancia de seguridad.

Hay que poner en relieve que suelen ser diferentes empresas las que intervienen en las estaciones de viajeros siendo la empresa que gestiona esta la obligada a coordinar las medidas con las empresas concurrentes, teniendo los delegados de prevención un papel fundamental por ser un medio de coordinación.