El derecho a unas vacaciones periódicas y retribuidas

El derecho a unas vacaciones periódicas retribuidas  es un derecho reconocido en el artículo 40.2 de nuestra Constitución. En el mismo sentido, la ley reconoce a los trabajadores por cuenta ajena, derecho a un período de vacaciones anual, con cargo al empresario que puede ser mejorado por la negociación colectiva o el propio contrato individual, reconocido en el artículo 38 del Estatuto de los trabajadores.
Además la norma internacional vigente en España también ha reconocido este derecho obligando a interpretar la norma nacional de acuerdo con la misma. Siendo también importante destacar que el derecho a vacaciones retribuidas ha sido declarado reiteradamente como un principio del derecho social comunitario  asociado a la garantía de seguridad y salud de las personas trabajadoras y frente al que no es admisible ningún tipo de excepción. Con otro planteamiento el TCo señaló que el sentido principal de las vacaciones es la reposición de energías para la reanudación de la prestación laboral, teniendo el trabajador libertad para desplegar la propia personalidad del modo que estime más conveniente. En consecuencia, se entendió que no cabía despedir a un trabajador, alegando transgresión de la buena fe contractual, por la realización de un trabajo durante el tiempo de sus vacaciones.
El régimen legal de las vacaciones se aplica a todas las personas trabajadoras  por cuenta ajena aunque su relación laboral sea especial. Además de este período de vacaciones, la ley prevé otro tipo de permisos, remunerados o no, que se estudian bajo el epígrafe «Licencias y Permisos».
En esta materia son nulos los pactos , sean individuales o colectivos, y toda decisión unilateral que suponga la sustitución de las vacaciones por una cantidad de dinero, ya que para el trabajador  el derecho a las vacaciones es irrenunciable e indisponible y el empresario  está obligado a conceder vacaciones, dentro del año. Sin embargo, sí se permite que, mediante pacto, sean disfrutadas en años sucesivos.
En caso de trabajar durante el mes previsto para su disfrute, toda la jornada debe ser acumulada a los meses precedentes a efectos del cómputo en la jornada anual y en caso de que rebase la jornada ordinaria, esas horas han de retribuirse como extraordinarias.
La fijación de las vacaciones se ha de realizar de común acuerdo  entre el empresario y el trabajador, siempre de conformidad con lo establecido en su caso, en los convenios colectivos sobre planificación anual de las vacaciones. El legislador no prevé la intervención directa y obligatoria de los representantes de los trabajadores  en su fijación, aunque en negociación colectiva sí se podría acordar tal participación. En caso de desacuerdo, la fecha de disfrute se fija por la jurisdicción social.
Respecto de la duración  de las vacaciones, la ley establece que el derecho a vacaciones anuales retribuidas no puede, en ningún caso, ser inferior a 30 días naturales; estando referido el período de disfrute al año natural. Si la norma convencional alude a 22 días laborables , el disfrute debe corresponder, como mínimo a estos 30 días naturales. Este mínimo legal  puede mejorarse a través de la negociación colectiva o por el propio contrato de trabajo y se podrá incrementar dicho número de días. Existe además un principio de proporcionalidad, según el cual, cuando no se han prestado servicios todo el año, las vacaciones deben tener una duración proporcional al tiempo de servicios prestados. Este principio tiene como excepción, entre otras, ciertas ausencias al trabajo por motivos ajenos a la voluntad del trabajador que deben ser contadas como parte del período de servicios por el que se devengan vacaciones .
El período de vacaciones anuales en días naturales  comprende, tanto los días festivos como los laborables. Si el primer día  coincide en domingo , éste no debe computarse porque tal día es de descanso ya ganado por los trabajadores por la actividad desarrollada durante la semana precedente, con lo que se superpone el descanso semanal al vacacional en un mismo día. No obstante, en otras ocasiones se ha considerado que si el primer día de vacaciones coincide con un día de descanso semanal, este se pierde y se confunde con el último. Igualmente, cuando el último día de las vacaciones coincide con un festivo o libranza quedaría incluido en el cómputo de las vacaciones establecidas en días naturales.

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