USO-CANARIAS, es el único  sindicato que cuenta con una Caja de Resistencia y Solidaridad.
Aprovechando las dos estructuras cristianas antes mencionadas los núcleos iniciales de Euskadi, Asturias y Madrid se van expandiendo por toda la nación y paso a paso obtienen presencia en todo el territorio. A Finales de los 60 y principios de los 70 está implantación llega a Canarias básicamente a través de compañeros de Cepsa y Enseñanza. Con el trabajo inestimable de los compañeros y compañeras de refinería, Moisés, Morillo, Paz, Ramón, etc., como motor central de la implantación y la expansión del Sindicato, con la ayuda impagable de la abogada laboralista Ana María, con la colaboración desinteresada de algunas parroquias y párrocos, como “Jose el ciego”, prestando de forma clandestina sus instalaciones para reuniones y cursos de formación, con primeros de Mayo celebrados en los montes de las islas por que no se podían hacer en la calle…,  con todo lo anteriormente citado y muchas cosas más que se quedan perdidas en la neblina provocada por el paso del tiempo, la USO va consiguiendo una presencia en diferentes sectores como la Sanidad, el Metal, la Construcción, la Banca, etc. llegando a presentar en Canarias candidaturas a las elecciones sindicales del Vertical celebradas en 1975 promoviendo la estrategia confederal de comparecer en candidaturas “unitarias y democráticas”.
Durante el periodo de clandestinidad y hasta el año 1977 cuando se legalizan los sindicatos democráticos, la principal actividad e la USO-CANARIAS, aparte de la defensa de los intereses de la clase trabajadora, fue la lucha contra la dictadura y la implantación de un sistema de libertades. Esta lucha nos lleva a intervenir no solo en los movimientos obreros promovidos por los sindicatos democráticos sino también en plataformas políticas revindicando la amnistía, la libertad y la democracia.
El curso organizativo de la USO-CANARIAS, no comenzó, como algunos podrían suponer en el primer Congreso Canario de 1978, sino que a finales de 1975 y principios de 1976 se desarrollo toda una tarea de reuniones de la militancia en los distintos centros de trabajo cuya culminación tuvo lugar con la celebración de la Asamblea de Afiliados celebradas en los antiguos locales de los Salesianos, en frente de la Plaza Militar, donde el compañero Carlos Morillo se convierte en nuestro primer Secretario Regional (entonces se denominaba así y no como ahora Secretario Nacional). Con su eficaz liderazgo la USO hace el transito de la clandestinidad a la legalidad culminando el mismo con la Celebración en Diciembre de 1978 del primer Congreso Canario celebrado en el cine “Tenerife” de la capital santacrucera, donde se eligió la Ejecutiva regional canaria al frente de la cual repitió el compañero Carlos.