¿CUÁLES SON LOS RIESGOS LABORALES PARA LOS TRABAJADORES DE HOTELES?

La llegada de la Semana Santa supone un aumento considerable de la actividad en todo el sector servicios, y especialmente en el hotelero, donde el número de contrataciones temporales suele aumentar en un corto período de tiempo.

Desde USO ofrecemos una serie de consejos para que el trabajo en el sector suponga un servicio que satisfaga las expectativas del cliente sin suponer una excesiva carga laboral para los trabajadores del sector, que pueda derivar en estrés u otros trastornos de salud o dar lugar a accidentes de trabajo.

Camareras de piso
El principal riesgo al que están expuestas las personas que trabajan en esta actividad dentro de los hoteles es el estrés, debido a la necesidad de realizar la limpieza y cambio de sábanas y toallas en un número elevado de habitaciones en poco tiempo, siendo en numerosas ocasiones un trabajo mal pagado en función a la cantidad trabajada. Otro riesgo al que se enfrenta el personal es el de los trastornos musculoesqueléticos.

A todo lo anterior, se le suma el riesgo biológico que supone la presencia de suciedad en habitaciones y baños, además de la manipulación de toallas y ropa de cama utilizada, o la manipulación de productos de limpieza tóxicos.

Para evitar estos riesgos es necesario:

  • El mantenimiento de los carros de transporte en perfecto estado, de manera que las ruedas, dispositivos de frenado y otros elementos funcionen correctamente y no supongan un sobreesfuerzo adicional para el trabajador.
  • La utilización de guantes adecuados para la manipulación de ropa y toallas usadas y limpieza de baños con productos químicos y desinfectantes de uso habitual.
  • Realizar pequeñas pausas.
  • Utilizar ropa cómoda de trabajo como calzado antideslizante o pantalones, ya que, facilitan las posturas de trabajo a adoptar.
  • Un reparto equitativo del trabajo entre el personal disponible, teniendo en cuenta las habitaciones a realizar y su tamaño.

Personal de cafetería y restaurantes
Los riesgos a tener en cuenta son los de carácter psicosocial, al tratar con clientes de diferente personalidad y grados de expectativa del servicio.

En cuanto a riesgos de seguridad, debemos contar con la posibilidad de caídas bien por humedad o por manchas de grasa o aceites; golpes contra objetos; cortes con objetos punzantes u otros como por ejemplo al abrir una botella con un abridor o una lata; sobreesfuerzos debido a las diferentes cargas a soportar en función del pedido; contaminación biológica, debido a los restos de comida donde están presentes bacterias y hongos, etc.

Los principales consejos que debemos seguir son:

  • Evitar situaciones de estrés o de exceso de pedidos para una sola persona comunicando inmediatamente la situación al responsable directo para que proceda a descargar de trabajo a la persona sobrecargada.
  • Correcta organización y reparto equitativo del número de mesas para cada camarero.
  • Señalización de los derrames de líquido o zonas húmedas debido a limpieza.
  • Mantener limpios los suelos y recoger cualquier derrame de líquido o desecho sólido que pueda haber caído sobre la superficie donde se circula habitualmente.
  • Utilizar calzado cómodo y antideslizante apropiado para el suelo donde se va a desarrollar el trabajo.
  • Seguir unas pautas de higiene básica para evitar contaminación biológica.
  • Adoptar una postura adecuada en cada una de las actividades, teniendo en cuenta que la espalda debe mantenerse siempre recta y, en caso de soportar una carga sobre una bandeja, vigilar el correcto reparto de los pesos en la misma.

Recepcionistas
Los principales riesgos de un recepcionista son las caídas; los esfuerzos de visión por una falta de iluminación adecuada; el riesgo eléctrico derivado del contacto con cables u otros elementos puestos accidentalmente en tensión; golpes con mobiliario como cajones abiertos o estanterías u otros objetos mal colocados; carga mental debido a la gestión de varios asuntos en cortos períodos de tiempo, etc.

Las principales consignas a seguir son:

  • Mantener el orden y limpieza en el lugar de trabajo, liberando de objetos las zonas de paso. Colocar canaletas cuando haya cables sueltos o al descubierto por el suelo evitando cables sueltos que puedan dar lugar a tropiezos o enganches con los cables.
  • Dejar siempre las puertas de los armarios y cajones cerrados y las sillas colocadas para evitar golpes contra objetos.
  • Señalizar cualquier anomalía en los aparatos o equipos eléctricos avisando al responsable directo o a los encargados de las labores de mantenimiento.